Cerraduras eléctricas para puertas de cristal

Para puertas de cristal, existen muchas variantes de cerraduras que pueden usarse. Una de las más nombradas en los últimos años han sido las cerraduras eléctricas, debido a la alta sofisticación de su sistema de seguridad. No obstante, la instalación de este tipo de cerraduras es un poco diferente a la de las cerraduras tradicionales, algo que debe saberse incluso antes de comprarla para evitar disgustos. En las siguientes líneas te haremos saber todo sobre las cerraduras eléctricas en las puertas de cristal, así como las ventajas y desventajas que ofrecen sobre otras cerraduras.

¿Cómo se instalan las cerraduras eléctricas?

Las cerraduras eléctricas, en puertas de cristal, se instalan normalmente de forma exterior, sin tener que perforar nada. Este tipo de cerraduras vienen en cajas contenedoras compactas que se adhieren fuertemente a la puerta de cristal, mediante adhesivo poxipol o algún otro tipo de epoxi. Aunque es posible que cualquier persona instale una cerradura eléctrica en puertas de cristal, para obtener un mejor acabado lo mejor es contratar a un profesional en cerrajería con experiencia en este tipo de trabajos para que lo haga.

Recuerda, además, que algunas cerraduras eléctricas tienen una batería con duración limitada, mientras que otras necesitan estar conectadas permanentemente a una fuente de electricidad para poder funcionar correctamente. Antes de comprar la cerradura eléctrica para tu puerta de cristal, pregúntale tanto un cerrajero como a un cristalero especializado todas las dudas que tengas y no te olvides de elegir una cerradura eléctrica de una buena marca para garantizar su óptimo desempeño.

Cerraduras electromagnéticas: sencillas y confiables

Dentro de la gran variedad de cerraduras eléctricas que hay en el mercado, sin duda las cerraduras electromagnéticas son la mejor variante que podemos hallar. Sin bien no ofrecen una seguridad descomunal e imbatible, sí son muy efectivas para el control de acceso en un negocio que utilice puertas de cristal. Son muy fáciles de instalar y no requieren de altos costes de mantenimiento.

Este tipo de cerraduras consisten en dos piezas: un electroimán (pieza fija) y una pieza metálica (pieza móvil). De tal forma que el electroimán se instala en el marco de la puerta, mientras que la pieza metálica se instala en la puerta en sí. En el electroimán circulará corriente (debe estar enchufado a una fuente eléctrica) que producirá un magnetismo tal con la pieza metálica que impedirá que la puerta de cristal se abra. Por lo tanto, mientras no haya electricidad, la puerta de cristal quedará abierta. De ahí a que las cerraduras electromagnéticas se les considere “Fail Safe”. Por ello, te recomendamos solo usar estas cerraduras eléctricas en puertas de cristal internas y tener una batería de respaldo para mantener la puerta cerrada en ausencia de electricidad.

¿Cuál cerradura eléctrica elegir para mi puerta de cristal?

Dado que las puertas de cristales no son muy usadas en viviendas y, por lo general, las encontramos en oficinas, empresas o negocios, lo primero que has de tener en cuenta al momento de comprar una cerradura eléctrica es qué tipo de seguridad requieres. Normalmente, aconsejamos no usar puertas de cristal como puertas principales, ya que no ofrecen mucha seguridad al igual que las cerraduras que las acompañan.

Lo ideal en puertas de cristales de doble hoja es usar cerraduras eléctricas electromagnéticas de empotar. Su instalación simplemente consiste en emplear silicona y un par de tornillos para fijar ambas partes de la cerradura a la puerta de cristal. En cambio, si tu puerta de cristal es de una hoja, recomendamos abrepuertas de empotrar que se colocan en el marco de la puerta de cristal. En fin, contáctanos para más información respectiva a este tema y obtener una asesoría personalizada.