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Cómo saber si han forzado mi cerradura

Llegar a saber a ciencia cierta si los ladrones han forzado la cerradura de la puerta de nuestra vivienda o negocio no es una tarea tan sencilla como pueda parecer. Y es que las técnicas que hoy en día se emplean para forzar las cerraduras son muy variadas y complejas, por lo que no se puede establecer un patrón fijo que permita identificar las anomalías técnicas que han quedado tras el asalto.

Lo primero de todo, como no podía ser de otra forma, es estar siempre alerta; si se notan cosas raras en la casa, en la cerradura, en el bombín, o si se nota que faltan algunos enseres o dinero, sería bueno no dejar pasar por alto el suceso, sino seguir investigando un buen rato hasta concluir que, en efecto, gente ajena a la propiedad han entrado. Lo siguiente sería llamar a la policía o a la autoridad competente para que se hiciera cargo de la situación.

Eso sí, es muy probable que, si te han forzado la cerradura, los ladrones hayan dejado restos de algún material o incrustaciones extrañas en el orificio del sistema de cierre. Puede darse el caso de que no podamos siquiera entrar a la casa, porque nuestra llave no consiga entrar en la ranura como lo hacía todos los días hasta ahora. En la situación de que la cerradura haya sido forzada y, después de ello, metamos las llaves y no podamos sacarla, lo mejor será no tirar ni hacer nada, porque el problema podría ser todavía mayor.

Y es que hay que saber cuáles son los métodos que utilizan los ladrones para forzar las puertas y los efectos y los daños que estos causan, si no será imposible notar a primera vista que la cerradura ha sido forzada. Tácticas de robo como el bumping o las ganzúas apenas dejan rastro en la cerradura; no obstante, si hay veces en las que al entrar y salir podemos notar cierta extrañeza, dato inequívoco de que un caco puede haberse colado. No hay que olvidar que después del robo la casa puede presentar el mismo aspecto de antes, ya que hay ladrones muy cautos que se encargan de ir directos al dinero o a las joyas sin dejar más rastro.

No podemos pasar por alto las marcas que los cacos dejan en las viviendas, señales que determinan los pasos a seguir en las casas que ya han sido examinadas. Y es que, a través de unos símbolos que pueden llegar a pasar inadvertidos, los cuales se colocan muy cercanos a las puertas, podemos obtener información cifrada entre cacos. Estas señales son muy pequeñas, incluso de menos de un centímetro, y suelen estar trazadas con punzones, pintadas en tiza o marcadas a bolígrafo.

Por ejemplo, si intuimos que es posible que hayan forzado la cerradura y que hayan consumado el robo, el símbolo que nos encontraremos después de empezar a rastrear será el de una letra “y” seguida de un triángulo. Eso será la confirmación de que el daño ya está hecho; lo único bueno será que la probabilidad de que vuelvan a forzar la cerradura será menor, pues se presupone que los inquilinos estarán más alerta desde ese momento.

Si disponemos de unos sistemas de seguridad férreos en nuestra cerradura y, sin embargo, notamos que nos han robado, tal vez el bumping sea el responsable de que nos hayan forzado la puerta. No podemos dejar de tener presente que las llaves bump o llaves maestras son capaces de desactivar todo tipo de cerraduras sin apenas dejar rastro. El único antídoto frente a esta poderosa amenaza es colocar cerraduras con sistema antibumping.

Cuando tengamos la información de que los bombillos de dentro de la hoja de la puerta están partidos, podemos concluir con firmeza que los ladrones nos han forzado la puerta, y que además lo han hecho valiéndose del método de la extracción. Y es que el extractor es una especie de mecanismo simple que, junto a un tornillo especial, permite llegar a ejercer una fuerza de unos tres mil kilogramos sobre el bombillo.

En cualquier caso, lo que resulta vital es darse cuenta de que al volver a casa un día la cerradura no está tal y como la dejaste, ya que ahí podremos conocer al cien por cien que nos han forzado la puerta (siempre que sepamos con garantías que no hay personas que tienen copia de nuestra llave y que están accediendo al mismo recinto o a la misma propiedad que nosotros).

De todos modos, siempre que tengamos la certeza de que nos han forzado la cerradura, lo más conveniente será ponerse en contacto con especialistas del sector y con profesionales cualificados. Ellos serán quienes puedan emitir una evaluación de los daños y quienes presten el mejor asesoramiento técnico para prevenir futuras acciones de los cacos similares a las que han ocurrido.

 

 

 

¿Son eficaces las cerraduras antibumping?

No hay ninguna duda de que las cerraduras antibumping funcionar de manera eficaz y ayuda a mejorar la seguridad de las viviendas y negocios que las tienen instaladas. Eso sí, como decimos siempre, no se nos debe olvidar que no existe el mecanismo ni el sistema de cierre que sea seguro al cien por cien; siempre habrá un método o una forma de hacer daño. Dicho esto, tenemos que tratar de analizar el impacto de las cerraduras antibumping poniéndonos en contexto.

No podemos pasar por alto el hecho de que, a día de hoy, la fórmula que más usan los ladrones para lograr el propósito de entrar en las viviendas es el bumping. Este procedimiento consiste en manipular una serie de llaves bump, las cuales son capaces de abrir la cerradura. Los ladrones se apropiaron de estas labores, que solían ser exclusivamente usadas por los cerrajeros profesionales para completar su profesión con diligencia y solvencia.

Una vez que tenemos clara la enorme amenaza que el bumping supone para cualquier inquilino, podemos concluir que las cerraduras antibumping son la mejor respuesta para minimizar la amenaza de las personas ajenas a la propiedad que tienen pensado entrar. El bumping tiene un éxito grandísimo; es una técnica que no es nada simple, sino que requiere de una preparación previa. Es por eso por lo que tener el antídoto perfecto siempre será bienvenido.

Muchos más robos fracasarán gracias a las cerraduras antibumping, ya que el ladrón se verá sorprendido por una fórmula que no esperaba. Estos sistemas de cierre convierten a las viviendas en lugares más seguros, mejor protegidos y menos vulnerables. La vida en el interior de las casas será más tranquila. Para fortalecer aún más el efecto de los cerrojos antibumping, podríamos recurrir como elemento complementario al escudo protector.

Es cierto que una cerradura antibumping no puede garantizar por completo la seguridad de una vivienda. Sin embargo, se trata de una de las cerraduras más seguras que podemos encontrar a día de hoy en el mercado. Frustran muchos intentos de robo y asaltos, al tiempo que hacen inútil las faenas con llaves bump. Eso sí, será interesante ver cómo se adaptan estas cerraduras a cada puerta, por lo que sería bueno comparar modelos y marcas. Habrá que tener en cuenta la ubicación de la cerradura, el tipo de puerta y condicionantes relacionados con la instalación.

Lo que tenemos que tener muy claro es que las cerraduras que no cuentan con sistema antibumping pueden llegar a ser abiertas con mucha facilidad por los ladrones y asaltantes; ellos conocerán a la perfección cómo abrir las puertas sin esta protección. Muchas veces, las puertas más antiguas parece que son forzadas con más facilidad, pero lo que en realidad ocurre es que carecen de mecanismo antibumping.

Al ladrón le bastará con introducir una llave en el orificio de la ranura para iniciar su maniobra de apertura; luego se encargará de poner en marcha una serie de ligeros golpes, seguidos del encaje de los pitones y del ulterior giro del engranaje. Ante este escenario de alarma, lo mejor es dejar que una cerradura antibumping luche contra los ladrones. Y es que, si los asaltantes descubren que el cerrojo está preparado contra el bumping, se irán tal vez a probar suerte a otro lugar, ya que no querrán perder el tiempo con una cerradura preparada contra el robo y poner en riesgo que sean descubiertos por la policía.

Además de la propia cerradura antibumping, será recomendable instalar un escudo protector que rodee la cerradura, de modo que el ladrón no sepa en ningún momento de qué marca es el mecanismo de cierre (esto lo despistará mucho más de lo que pensamos, ya que muchas veces se roba en función de la marca y de las características de la propia cerradura).

Colocar un bombillo antibumping no estará tampoco de más, sino que será positivo para reforzar la protección de la casa; el acero con el que cuentan estos bombillos en su interior hará infructuosos todos los esfuerzos y empeños de los ladrones y de sus llaves bump. No hay que obviar tampoco que el cilindro antibumping será esencial para esas puertas que únicamente contarán con la protección de una cerradura; el cilindro antibumping será fácil de encontrar en las tiendas de bricolaje y cerrajería, con marcas tan famosas y conocidas como Cisa, Noa, Fichet, Ezcurra, Tesa, Mauer o Kaba. Comparar las características del cilindro y los precios de los diferentes modelos nos ayudará a completar una buena compra.

Como no podía ser de otro modo, los cerrajeros profesionales permanecerán atentos a la llamada del cliente. Por eso, si necesita asesoramiento que le confirme las virtudes de las cerraduras antibumping, no dude en ponerse en contacto con empresas de cerrajería. Los expertos y los especialistas del sector le darán la mejor respuesta.

 

 

 

Trucos de los ladrones para abrir puertas

Desde que proteger las propiedades y las pertenencias se convirtió en una necesidad, la amenaza ajena siempre ha sido una realidad a la que se ha intentado ir haciendo frente. Las cerraduras han ido tendiendo hacia una evolución progresiva, de manera que entrar en las viviendas y en los negocios fuera más difícil para las personas ajenas al recinto. No obstante, también los ladrones han ido cavilando nuevos métodos de acción.

Si escuchamos a los especialistas del mundo de la cerrajería y atendemos a las estadísticas anuales de robos, el bumping se convierte en el truco más usado por los ladrones para conseguir su propósito de forzar las puertas. Esta técnica se basa en las maniobras con llaves bump o llaves maestras, las cuales pueden introducirse en el orificio de las puertas; luego se les da unos ligeros golpes y se procede a completar l apertura.

Lo único positivo del bumping es que precisa de una preparación previa; lejos de lo que pueda pensarse, no todo el mundo está preparado para afrontar con éxito el bumping. Es más, este método fue adquirido por los ladrones a raíz del uso profesionales que le daban los cerrajeros y los expertos del sector. Por desgracia, esta artimaña goza de una eficacia, por lo que siempre será positivo instalar mecanismos antibumping en la cerradura que protege nuestra vivienda.

Las ganzúas son otro de los instrumentos favoritos de los ladrones. Las ganzúas pueden ser de diferentes tamaños, y facilitan abrir la cerradura por medio de la manipulación de los pitones. Además, las ganzúas pueden encontrarse sin mucho problema en cualquier tipo de tienda de bricolaje o de ferretería, lo que dispara su popularidad. Este método también se sustenta en la manipulación de los sistemas internos de bloqueo del bombín, ya que la ganzúa actúa simulando la acción de una llave.

Por si fuera poco problema, las ganzúas además se pueden simular fácilmente con alambre, metales ligeros y otros objetos. Por poner un ejemplo, con dos clips de oficina, tales como los que los jóvenes utilizan en los colegios para agrupar los folios, será posible forzar una cerradura. Un clip se usaría como llave de presión para ejercer fuerza sobre los pitones, mientras que el otro clip se encargaría de abrir esos pitones uno tras otro, quedando abierta la puerta si todo el proceso se lleva a cabo como es debido.

Otro truco muy antiguo, pero a la vez eficaz, es el que tiene como protagonista a las botellas de detergente; en este caso, el ladrón se cerciorará de que la cerradura no tiene dadas vueltas con llaves ni responde a sistemas complejos de seguridad. Este truco consiste en vaciar una botella de plástico y centrar la atención en su cara más plana; acto seguido, se recortará una especie de rectángulo, como una cuña, en la que los bordes quedarán achatados y redondeados. Luego ese plástico resultante se pasará por el interior de la puerta hasta lograr hacer saltar el resbalón.

Las radiografías son otro de los objetos más preciados para los ladrones. Hay casos en los que la puerta no se ha cerrado a fondo por el usuario. Es aquí donde las radiografías pueden hacer saltar el resbalón. Si se tiene un poco de pericia en el manejo de tácticas para abrir cerraduras, las radiografías supondrán una buena opción, ya que su material es duro, resistente y certero al deslizarse por el interior de la puerta unos centímetros.

No nos podemos olvidar del ‘impresioning’, que es un truco que se basa en introducir en la ranura de la cerradura una lámina muy fina de aluminio deformable y capaz de moldearse con facilidad; bastarán unos leves movimientos con el aluminio para tener toda la información acerca de las muescas de la cerradura. El ‘impresioning’ permite actuar con sigilo y diligencia, ya que gracias a él se podrá hacer una copia de las llaves.

El imán es otra manera de forzar la cerradura, una táctica de la que muchos ladrones se valen. Por su parte, el taladro es usado para hacer pequeños agujeros en las puertas o las ventanas, ya que, a través de estos orificios que hacen, se introducen alambres para hacer girar la manivela o el pomo del interior; se trata de una técnica que tiene aún más éxito cuando se produce con taladros silencios, ya que se llama menos la atención.

Los marcadores son unas pequeñas pegatinas o plásticos del tamaño de una moneda que se pegan en las puertas de las casas que días más tarde van a ser robadas. Si se comprueba que nadie cae o mueve el plástico, será porque los inquilinos están de viaje o han abandonado la casa, lo que dará vía libre a los ladrones para su actuación. Por eso, como comentamos siempre, lo mejor es estar alerta y equiparse con las cerraduras más eficaces del mercado.